Me gustaría que las familias que vienen a Planeta Juego conozcan cómo empezó este proyecto. Así que les voy a contar algunas cosas que viví yo como mamá y como profesional cuando “nació Planeta”.
Comparto con ustedes una parte de una entrevista que hicimos en Planeta Palermo en octubre, y un artículo sobre el mismo tema.
1980 “Quiero conocer a mamás y papás que estén viviendo lo mismo que yo”
Mi tercer embarazo fue de mellizos. Aunque ya tenía dos hijos más grandes, sentí que necesitaba hablar con padres que hubieran pasado por la misma experiencia que estaba viviendo yo. Además, en 1980 era menos frecuente que hubieran mellizos. Y el lugar que yo buscaba, no existía…
La experiencia en el Hospital Durand
Al mismo tiempo estaba trabajando como psicopedagoga en el Hospital Durand –soy licenciada en Ciencias de la Educación- con pacientitos de 5 o 6 años que venían con dificultades de aprendizaje, y a los que sus escuelas querían derivar a otras escuelas, para chicos con problemas.
Las mamás llegaban muy angustiadas, entonces decidimos armar con ellas un grupo de trabajo, que funcionara en simultáneo al de sus hijos.
El objetivo era que pudieran acompañar el tratamiento de los chicos, cambiando la imagen interna que ellas (las mamás) tenían de ellos (sus hijos).
Esta imagen venía de la escuela, en donde les decían que sus hijos no iban a poder ingresar a la primaria, o que iban a tener que ir a una escuela para chicos con problemas.
A lo largo del año trabajamos para que ellas puedan sacarse de encima esa etiqueta mental que no les hacia bien, ni a ellas ni a sus hijos. Y con la posibilidad de enfrentarse a la autoridad, en este caso, para defender y cuidar a sus hijos frente a situaciones donde aparecían exigencias que no correspondían.
El resultado fue que muchos de estos chicos volvieron a la escuela normal, y nosotros escribimos un material sobre la experiencia con madres en el trabajo de prevención que después se difundió. Nuestra conclusión fue que los problemas con los que esos chicos llegaron al Hospital a los cinco años, se podrían haber resuelto mejor, o directamente evitado, si se detectaban en los primeros 3 años de vida.
La prevención y la socialización se dan la mano para jugar
Cuando la experiencia en el Duran se combinó con mi embarazo de mellizos, empecé a pensar en un espacio en el que realizar encuentros, en el que las familias compartan y se acompañen en la experiencia de crianza.
Cuando yo tuve a mi primer hija no me era tan ajeno el mundo de los bebés, porque desde los 12 años venía trabajando con chicos, y por mi profesión en educación era el mundo en el que me movía.
Pero una mamá o un papá que de profesión son abogados, o arquitectos, o contadores, por dar un ejemplo, no tienen la menor idea de lo que es el mundo de los bebés: estaban en la misma situación que yo con el mundo de los mellizos…
Entonces juntando una experiencia y la otra pensé que, a través del juego y en un programa que aborde el desarrollo cognitivo y afectivo de los primeros 3 años de vida, podría trabajar con los chicos en prevención y darles la posibilidad a los padres de compartir ese momento de la crianza con otros padres, y de enriquecer el vínculo con sus hijos a través del juego compartido.
Seguimos creciendo
Los mellizos nacieron y crecieron a la par de Planeta Juego. Me acompañaron en las primeras experiencias, tanto ellos como mis otros hijos, felices de jugar y explorar conmigo los espacios que fuimos creando.
Y los objetivos que nos propusimos hace más de 25 años con Planeta Juego, siguen siendo los mismos: enriquecer el vínculo entre padres e hijos a través del juego, ofreciendo un espacio para compartir, descubrirse, disfrutar y conocerce.
BEA

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