
El juego puede ser tomado como un medio para lograr un fin determinado… O bien puede ser un fin en sí mismo.
Jugar por el placer de jugar
Cuando los padres juegan con sus hijos, tienen la oportunidad de jugar por el placer de jugar, y divertirse a través del juego espontáneo. Esto les permite establecer un vínculo, un canal de comunicación en un clima de alegría e intercambio.
Es también una oportunidad de conocerse: conocer las necesidades de nuestros hijos, qué cosas les llaman la atención, qué les gusta, qué los disgusta…
El juego como facilitador de aprendizajes
“Jugar por el placer de jugar” no significa que el juego espontáneo es sólo un pasatiempo: estos momentos le proporcionan a los bebés y niños un entorno de experiencias que les permiten madurar y desarrollar su creatividad, sus recursos, sus inteligencias. Despierta en ellos emociones y desafíos a partir de los cuales emergen, espontáneamente, las oportunidades de aprendizajes significativos, a su tiempo, a su ritmo, a su alcance.
Si nos comprometemos con la experiencia, este tipo de juego desplegará naturalmente su propio abanico de desafíos y oportunidades de aprender.
Juego libre, juego espontáneo
En Planeta Juego creemos que los padres no necesitan preguntarse a qué debo jugar, sino más bien disponerse a jugar espontaneamente. Ya que cualquiera fuere el juego que se propongan, si realmente están comprometidos con el mismo, este compromiso será el motor para que fluya una divertida y enriquecedora experiencia de juego.
“Jugar es un acto de libertad”, como nos dice Hilda Cañeque, y la libertad implica capacidad para elegir. Elegir desde la realidad tiene limites – en cambio el juego no los tiene… Jugar en libertad nos permite imaginar y conectarnos con un mundo fantástico que es como soñar despiertos.
¿Te animás a jugar un rato sin teléfonos ni preocupaciones, sin distracciones que nos saquen de este mundo imaginario? ¿Cómo te sentís al jugar por jugar? ¡Contanos qué juegos hermosos inventás con tus hijos cuando te dejas llevar por el juego libre!
Beatriz Saal
Foto CC por Johnath’s